Ana Tortosa nació en Santander (Cantabria), y el mar la acompaña allí donde va. Su vida es más bonita desde que escribe cuentos. Se ha llenado de imágenes, de emociones, de amigos. Ahora cree en los sueños, mira el mundo de otra manera y descubre lo que antes estaba escondido. Le gusta caminar por ese sendero donde las historias salen a su encuentro. Le gusta jugar con la magia de que una idea pueda convertirse en libro. Luego, lo mejor de todo es tener a quién regalarlo y con quién compartirlo.