Patricia EstebanNo dejes de escribirme cuando estés ahí, en el olvido. Promete que recordarás mi gorro de lana y el color del fuego que brillaba en nuestro iglú. Que nunca te digan que el frío es algo malo, o que tu chaqué resulta ridículo. Camina siempre al paso que dicte la música que suena dentro de ti, nada de desfilar según el protocolo del zoológico. No olvides ni uno solo de los 312 tonos de blanco que éramos capaces de distinguir. Repite todas las noches palabras como aurora, glaciar, leonmarino, reflejo, inmensidad y piensa en mí como yo pienso en ti, amigo que se va.

Microcuento de Patricia Esteban Erlés para la exposición “En el fondo del cajón”.