Ya no importa qué cadena de azarosas coincidencias (de acontecimientos y de voluntades) hicieron posible el Bubisher. Ya no es un sueño, ni siquiera un proyecto. El Bubisher rueda y vuela, y lleva lectura, sueños, y cultura y futuro, y la posibilidad de la libertad por tanto, a los niños de los campamentos de refugiados del Sáhara. Niños que estudiaban el castellano como una lengua casi muerta, en pizarras desgastadas y en escuelas de tanta dignidad como escasez. Con gramática y caligrafía, pero sin cuentos. Es decir, sin motivo ni atractivo para los propios niños.

Escritores, poetas, editores, bibliotecarios, maestros, profesores, gente, nos unimos hace ya unos años para enseñar y también para aprender, para llevar lectura y para encontrar el verdadero sentido de la cultura allí, pero también aquí.

Comenzamos con un modesto bibliobús y con muchas ganas y esfuerzo acabamos de construir la primera biblioteca pública de los campamentos.  El Bubisher crece, y queremos compartirlo contigo, para verlo crecer juntos y seguir leyendo, y volando.

Cuándo y dónde: viernes 23 a las 18 horas. Sala Pirineos.