Dicen los músicos que cuando escuchamos una pieza musical la experiencia resultante es el resultado de la confluencia de tres almas: la del compositor, la del intérprete y la del oyente. De manera análoga, podríamos afirmar que cuando un lector se aventura con un álbum ilustrado suma su voz a la del escritor y a la del ilustrador que han creado el libro, generando con ello una obra nueva y única. Por lo tanto, podríamos concluir que hay tantos libros como lectores.

Aunque el proceso de creación de un álbum puede variar mucho de un caso a otro, lo habitual es que parta de un texto previo. El ilustrador se convierte entonces en un primer lector que, mediante su trabajo, definirá un rumbo a seguir dentro del maravilloso jardín de las interpretaciones posibles. Para comprobar la veracidad de esta afirmación, Jacobo Muñiz nos  propone un juego muy interesante: partir de un texto y pensar, repensar y planear, las imágenes que lo acompañarán.

Cuándo y dónde: viernes 23 a las 11 horas. Sala Alcarria.