Elisa Arguilé nace en Zaragoza en 1972. Es Licenciada en Bellas Artes, en la especialidad de Grabado, por la Universidad Complutense de Madrid. Al acabar los estudios comienza a trabajar como muralista y escultora. Después ilustra cubiertas de diversos libros y colabora con estudios de diseño gráfico y agencias de publicidad. Es en 1999, mientras trabaja como ilustradora y escenógrafa para una compañía de títeres, cuando realiza su incursión en el campo de la ilustración infantil. Desde entonces ha realizado numerosas ilustraciones para obras de literatura infantil y juvenil. En 2002 recibe el premio de álbum ilustrado Ciudad de Alicante y fue el primero de unos cuantos. Vamos, que no ha parado de sembrar y recoger.

Son incontables sus colaboraciones con Daniel Nesquens. Sus trabajos, llenos de complicidad, son conocidos en todas partes (los han visto actuar juntos incluso en Bolonia). Elisa es Premio Nacional de Ilustración (2006). Cuatro de sus trabajos han aparecido en el catálogo White Ravens (una lista elaborada todos los años por especialistas de la International Youth Library de Múnich con las 250 mejores obras de literatura infantil y juvenil publicadas a lo largo de un año en todo el mundo).

Si le pides a Elisa que te cuente algo sobre ella, te dirá algo muy parecido a esto:

Aborrecida del carboncillo y de los trozos de cuerpo, trozos de orejas, trozos de narices, de manos, de dedos de los pies, abandoné la Academia de Dibujo del pintor Alejandro Cañada. La abandoné porque se me atoraba la respiración de olor a rancio y porque me llamaron para colaborar en un corto de animación. Eso sonaba mejor. Más interesante. Mucho mejor los acrílicos y los acetatos que pasar la tarde dibujando reliquias de santo. Pero me fui a Madrid a estudiar Bellas Artes y volví a dibujar reliquias en los talleres de Dibujo y de Pintura. Así que me metí en el taller de grabado y allí me quedé. Me quedé por los tórculos, con esas enormes ruedas y engranajes, y también por las choferetas y por las pilas de ácidos y por las resinas y los barnices y por el cinc y el cobre. Y empecé a ilustrar. Ilustré grabados para mi carpeta. Y luego vinieron los murales y los títeres. Ahora sigo ilustrando. Pero he tenido más suerte. Ilustro cuentos. Prefiero los de Daniel Nesquens. También los de Vicente Muñoz Puelles y…quién sabe.