Isabel Martínez es capaz de montar saraos de todo tipo relacionados con los buenos libros infantiles. Uno de los principales motivos por el que queríamos que estuviese en Envuelto para Relato es, precisamente, ese. Isabel se dedica a editar los libros de la editorial Imaginarium. Y, además, podemos decir que ha trabajado con los mejores. Porque Isabel sueña libros y los crea. Así como los sueña.

Por eso mismo es capaz de reunir a varios premios Nacionales de Ilustración para que le pongan imágenes a varios relatos de Daniel Nesquens, por ejemplo.

Ese es el tipo de proyectos que puede crear Isabel. Y es capaz de tramar algo así durante una cena en su casa, rodeada de varios escritores e ilustradores. De sus amigos, en definitiva.

Quizás en la mesa redonda de editores y libreros, o en el taller de edición que compartirá junto a Arianna Squilloni, nos desvele los secretos de su trabajo, pero nos encanta el particular cástin al que somete todas sus publicaciones: “La profesora de la clase de mi hija pequeña, en el colegio Basilio Paraíso, había ido leyendo uno al día en voz alta y los niños los habían votado del 1 al 10”, asegura Isabel. Y los cuentos mejor puntuados serían los elegidos para ser editados.

Y es que Isabel está convencida, como buena editora, que cada libro tiene una historia detrás, la suya propia. Y es capaz de esperar cuatro años para que un libro Imaginarium vea la luz si lo considera necesario. Mientras tanto y a pesar de su timidez mediática, hemos conseguido que esté en Envuelto para Relato. No sabemos muy bien cómo lo hemos hecho. Creemos que ella tampoco.

Pero nosotros estamos felices de que así sea.